ENTREVISTA A ANITA RIVERA RESPONSABLE ÁREA MEDIO AMBIENTE DE DOBLE IMPACTO – Banca Ética

ENTREVISTA A ANITA RIVERA RESPONSABLE ÁREA MEDIO AMBIENTE DE DOBLE IMPACTO

“Nuestro valor agregado como institución financiera es que conocemos los sectores y tenemos especialistas en cada área”

Anita Rivera es una profesional multidisciplinaria, con amplia experiencia en gestión de proyectos y sustentabilidad aplicada, así como en implementación de iniciativas y estrategias sustentables en el sector privado y público. Ha trabajado en diversos proyectos con temáticas de emprendimiento social y sostenibilidad, entre los que destacan The Big Issue Invest, Oxitec, TriCiclos Chile y Regenerativa, donde se desempeñó como Directora Ejecutiva. 

Fundadora de Ciudadana B, un proyecto que promueve la sustentabilidad agroalimentaria en Chile, ha realizado talleres y cursos en universidades relacionados a la alimentación saludable y el origen de lo que comemos.  

Anita hoy lidera el Área de Medio Ambiente en Doble Impacto, acompañando a los ejecutivos comerciales en el cumplimiento de las metas asociadas.

Para ella siempre ha estado ligado su trabajo profesional con sus intereses personales, y comenta sobre la dificultad de separar ambos mundos, porque la alimentación saludable y la sustentabilidad se viven día a día.

¿Cuál es tu labor en Doble impacto?

Soy responsable del área de medio ambiente y alimentación, donde cumplo un doble rol. Por un lado mi cargo tiene una arista estratégica, que es definir hacía dónde va el foco de las inversiones de medio ambiente y alimentación -que es una de las tres áreas donde se enfocan las inversiones de Doble impacto-, y por otro lado también tengo una función comercial. En la medida que voy entendiendo cómo funciona el sector y el modo de estructuración del área, debo levantar proyectos que logren el financiamiento.

Encontré muy interesante el proyecto de Doble Impacto, ya que es relevante tener la visión de generar cambios destinando los recursos financieros a proyectos concretos que pueden escalar. 

Yo vengo del mundo de las consultorías, que es mucho más teórico y a veces el avance en la implementación de los proyectos puede ser más lento. Mi llegada a Doble Impacto se debe a la experiencia que he adquirido en el sector durante los últimos años, y la necesidad de seguir avanzando con nuevos desafíos en mi carrera profesional. Se dieron algunas coincidencias en el momento justo, lo cual me motivó a dejar mi antiguo cargo y asumir esta nueva responsabilidad.

En los próximos noventas días tenemos que definir la estrategia de los sectores y subsectores de medio ambiente, lo cual supone entender las problemáticas de cada sector, al mismo tiempo que las oportunidades que se presentan para aportar a su desarrollo, y agregar valor, generando alianzas y financiamientos.  

¿Cómo visualizas este nuevo período dedicado al fomento de la alimentación saludable, el cuidado del medio ambiente, y la innovación? ¿Qué posibilidades existen en el campo para desarrollar?

Lo veo como una etapa muy desafiante e intensa ya que hay muchas oportunidades para ser abordadas. En Chile no existían proyectos como Doble Impacto, con esta fuerza y dinamismo por cambiar el mercado desde las finanzas sostenibles, por lo que ahora se abre un nuevo espectro donde en mi caso se juntan los intereses personales y profesionales, en una dimensión que estoy aprendiendo y que veo que tiene mucho por crecer.  En particular me interesa seguir profundizando en la sustentabilidad alimentaria, entendiendo las dolencias del sector para así poder destrabar las barreras y darle un impulso de crecimiento y escalabilidad a quienes hoy están cambiando la forma en que comemos desde el campo hasta la mesa.  

¿Cuáles son las circunstancias a nivel nacional para que Doble impacto pueda trabajar con proyectos sustentables?

Da la sensación de que en Chile se está viviendo un punto de inflexión a nivel social, una especie de punto de quiebre. Por un lado hay mucho descontento, pero por otro lado también mucha fuerza de cambio. Las personas están empoderadas, se exige cada vez más transparencia de parte de los organismos públicos y privados, y hay un involucramiento activo en tratar de definir qué país queremos para el futuro, y qué valores nos van a regir.

Esa nueva energía también se aplica al sector económico, donde hace varios años que vienen surgiendo organizaciones con una mirada diferente respecto a los negocios. Ejemplo de ello son las Empresas B, las nuevas cooperativas de consumo y los emprendimientos sociales que buscan innovar en forma y fondo. A nivel país, iniciativas como Chile Transforma nos hablan de los esfuerzos por crear una nueva economía con valor agregado, y el boom de la energía renovable y los avances en la protección de áreas marinas y terrestres, demuestra que queremos hacer todo esto de manera sustentable, con una mirada de largo plazo y haciendo buen uso de los recursos naturales al mismo tiempo que conservamos los ecosistemas que tenemos.

En ese sentido, Doble Impacto es la pieza clave que viene a completar este puzle de innovación y transformación de la economía. Los bancos juegan un rol clave en la economía porque son captadores y distribuidores del dinero en la sociedad, y por lo mismo, haciendo un banco bajo los lineamientos de la banca ética creemos que podemos aportar a cambiar el mundo y plantear una nueva manera de entender la economía.

¿Con qué proyectos a nivel nacional te has sorprendido o crees que son una buena referencia para seguir avanzando en la sustentabilidad?

Todo lo que aporta a la regeneración de los suelos es para mí uno de los más sustanciales asuntos que se están haciendo en términos de mejoramiento de la agricultura y la forma en que comemos. Eso va de la mano con trabajar en el marco de una ética distinta con los animales, lo cual es fundamental para lograr un sistema alimentario más sustentable y sano. En esa línea puedo destacar a organizaciones como Tinajacura, Manada, Huertas a Deo y El Manzano, entre otros.

Actualmente también es relevante lo que está ocurriendo con la energía renovable, y específicamente con la generación distribuida, lo que le permite a cada persona en su comunidad generar su propia electricidad e inyectarla a la red, aportando a la resiliencia del sistema energético. En esa línea puedo destacar a empresas como Rising Sun, quienes están impulsando el uso de la energía solar fotovoltaica, haciéndola accesible y competitiva para las personas.

Finalmente, también me parece muy relevante lo que ha empezado a ocurrir en ámbitos de producción y consumo, con empresas que buscan modelos circulares como Bureo y Karün, o aquellas que a partir de un problema generan múltiples soluciones. Ejemplo de lo anterior está F4F, que a partir de residuos orgánicos que se descartan de ferias libres y restaurantes, genera alimento para animales, proteína en polvo como ingrediente funcional para consumo humano, y fertilizante natural para la agricultura.

Todas son empresas que están desafiando la forma tradicional de hacer negocios, innovando radicalmente y atreviéndose a combinar impacto con rentabilidad.

¿Qué aspectos enlazan a los pequeños emprendimientos con las grandes empresas e instituciones financieras?

Las finanzas sostenibles aparecen cada vez con más fuerza en el ecosistema nacional, y es ahí donde se encuentran los pequeños emprendimientos, las grandes empresas y las instituciones financieras.  

Las finanzas sostenibles por un lado incorporan los riesgos y las oportunidades medioambientales sociales y de gobernanza en el sistema financiero tradicional, y por otro lado movilizan el capital desde el sector financiero para una economía sostenible, baja en carbono y resiliente al clima.

Las empresas que hoy están liderando la innovación en cada uno de sus rubros (grandes o chicas) necesitan financiamiento para escalar y aumentar el impacto, y a los bancos les compete entender estos nuevos escenarios y adaptar sus instrumentos incorporando variables de impacto ambiental y social para facilitar el crecimiento de estos nuevos proyectos.

Eso es lo que hacemos en Doble Impacto, y nuestro valor agregado como institución financiera es que conocemos los sectores y tenemos especialistas en cada área que entienden las complejidades de emprender con impacto en ámbitos tan disímiles como la agricultura, la educación y la vivienda.

En tu experiencia como bloguera ¿Qué tipo de discursos o mensajes fomentan el desarrollo de un estilo de vida sustentable y respetuoso con el entorno?

Más que discursos, hoy las personas buscan inspiración en las organizaciones que siguen a través de redes sociales. Y en ese sentido, la mejor receta para motivar a los otros al cambio es mostrarse coherente y transparente en lo que uno hace y comunica. Solo así el mensaje es creíble y mueve a la acción.

Yo he buscado siempre estar ligada profesionalmente a proyectos que se alinean con mis valores personales, y por eso la dificultad de separar ambos mundos que te mencionaba al comienzo de la entrevista. Para mí la alimentación saludable y la sustentabilidad se viven día a día, y es lo que trato de compartir a través de mi blog y redes sociales.

Creo que al final cuando estás alineado con tus objetivos, mente, cuerpo y espíritu, se da de manera natural, es importante ser honesto, y mostrar un camino que es posible con todos sus altos y bajos. Las personas están buscando eso, inspiración.