“PARA MÍ ES SÚPER IMPORTANTE LA INTENCIÓN DE LOS PROYECTOS” – Banca Ética

“PARA MÍ ES SÚPER IMPORTANTE LA INTENCIÓN DE LOS PROYECTOS”

El matrimonio compuesto por Patricia Salas y Antoine De Mussy invierte desde el año pasado con Doble Impacto. Lo hacen con cierta periodicidad. Cuentan que desde que conocieron el proyecto no han parado.  “Nos encantó el hecho que tengan algo detrás que vale la pena, no solamente la plata”, dicen.

Patricia Salas y Antoine de Mussy arriban hasta las dependencias de Doble Impacto para contar cómo ha sido invertir a través de esta plataforma cuyo objetivo es ser un banco con lineamientos éticos en el corto plazo.

Patricia toma la palabra y Antoine la secunda, asintiendo en sus afirmaciones. Vocablos como sentido, social, naturaleza, educación, son pronunciados por esta pareja. Afirman que el hecho de que haya algo detrás, que no sólo sea plata, es lo que terminó por encantarlos del proyecto.

“La intención de los proyectos; eso para mí es sumamente importante. Que impacten de manera positiva en las personas, el medio ambiente. Por supuesto, que no sea solamente la parte económica, que tenga una intención súper positiva, social, de naturaleza, de educación… de todo. Entonces, en general elijo estos proyectos”, responde Patricia cuando se le pregunta por cómo elige dónde invertir.

Antoine interviene entonces en la escena y recuerda que en una charla en que participaron, encabezada por Joan Melé, se les grabó la frase “uno sabe dónde van las lucas”. “Eso es interesante”, señala.

Es la concepción del uso consciente del dinero y de la transparencia, que en el fondo se sabe dónde ponemos las plata, les decimos.

“Claro, que además de saber dónde está, que sea una institución que a uno le guste. Que tenga sentido”, insisten.

“Yo soy profesora”

Patricia cuenta que, como profesora, parte de los proyectos en los que ha invertido su dinero son precisamente los vinculados con la educación. Además -agrega- los relacionados con el área de Medio Ambiente.

Sobre la experiencia, en general, dicen que hasta ahora “han sido como relojitos”. Y eso a “uno le agrada” porque se necesitan las lucas, sostienen ambos.

Respecto de la estructuración de los créditos, contestan que hay dos consideraciones: “me fijo en la rentabilidad y en general proyectos de ocho meses, diez meses”. “Vas cayendo en el mes a mes. Uno mantiene como cierto orden”, afirma Patricia.

Transparencia

Así como en el caso de otros inversionistas que cuentan acerca de Doble Impacto, que van refiriendo el proyecto, Patricia y Antoine dicen que se encuentran con impresiones de todo tipo, pero que lo más recurrente es que a la gente la gusta que haya transparencia, que efectivamente se sepa dónde va a parar el dinero.

“No sé si hemos movilizado harta gente, pero hemos hablado. Eso sí”, profiere Antoine cuando se le pregunta sobre qué han dicho las personas al escuchar sobre Doble Impacto.

Para cerrar, sostiene que un banco ético es necesario, aun cuando otra cosa sea permear a la industria financiera y a la gente, “porque es lento cambiar la cultura de un pueblo”.