REINVENTANDO LAS ORGANIZACIONES – Banca Ética
REINVENTANDO LAS ORGANIZACIONES

Frederic Laloux

Cuando recomiendo una lectura es porque me ha hecho sentido, me ha provocado algo en el alma y esa experiencia me invita a compartirlo con los demás.

Hoy, las secciones de lecturas recomendadas en los medios de prensa dominantes son poco visibles. Más bien la prensa actual se desangra en la lucha del rating, en mover nuestra alma con titulares de horror, a tal punto que nuestra sensibilidad nos permite ver una matanza en la televisión, mientras nos comemos un sándwich acostados en la cama. Una escisión total entre percepción y asimilación. Esquizofrenia pura.

Por eso, cuando veo un bloggero, cuya motivación es movilizar, provocar e invitar a saborear lecturas en torno a las preguntas y reflexiones universales aplicadas a nuestra realidad actual, me siento interpretado. 

Sería maravilloso que pudiéramos construir una colaboración editorial entre todos los medios de comunicación, promoviendo y compartiendo en cada uno de ellos las recomendaciones de lecturas y reflexiones. Un movimiento en esta línea podría contribuir a revalorar la cultura y el pensar, contrastándolo con los vacíos titulares, con la noticia colmada de vibraciones, pero carente de contenidos para alimentar al alma.

Una colaboración donde el derecho de autor no exista como derecho, sino como reconocimiento a la motivación por leer. Así podríamos compartir libre y gratuitamente las ideas que motivan a que el alma se empodere de las preguntas y cuestiones que la llevan a ser mejor, a ser más humana.

Esta introducción sólo pretende mostrar cómo, a partir de columnas de otros, podemos llegar a descubrir nuevos caminos en todos los ámbitos. Es por ello que me atrevo a compartir con Uds. una recomendación de lectura de un amigo mío que quisiera recomendar:  http://gabsblogo.blogspot.com/ Ojalá todos pudiéramos recomendar y motivar a otros a leer aquellas lecturas que nos inspiran a cambiar nuestros paradigmas.

“Dejo claro que este no pretende ser un resumen del libro, sino lo que me pasó a mi con el libro; en qué cosas me quedé pegado, dándole vueltas. Hay una mirada evolucionaria de las organizaciones, ligada a niveles de consciencia. El que mejor, al menos a mi, me ha ilustrado de este fenómeno, es Ken Wilber, cuando en el libro “Después del Edén”, hace un raconto de la historia de la humanidad, mostrando los distintos niveles de consciencia por los que hemos pasado y todos los que están hoy presentes, en distintos grados. La teoría del Espiral Dinámico también ilustra muy bien esto. Y cada uno de ellos con su tipo de organización empresarial.
Hoy las empresas son mayoritariamente un fiel reflejo del nivel de consciencia naranjo-logro, enfocado a maximizar el valor para los accionistas, priorizando la mirada de la rentabilidad a través de los estados financieros, la planificación estratégica, el establecimiento de metas, apuntalándolas con incentivos de todo tipo.

Este nivel de consciencia ha tenido gran éxito, pero nos tiene algo patas arriba en varios aspectos. Uno de ellos es el ecológico y el otro, el enriquecimiento desmedido de un grupo muy pequeño de la sociedad, en desmedro de la gran mayoría, con un resultado de inequidad preocupante por sus repercusiones sociales.

Frederic Laloux pesquisa empresas que hayan superado ese estadío y muestren claros síntomas de haber dado un salto adelante. Las investiga y nos cuenta lo que descubrió. Plantea que claramente estamos frente a un nivel superior de consciencia y de que es sólo ello, lo que permite el salto, que además resulta sorprendente y no fácil de implementar y sostener.

Las empresas pasan de ser maquinarias optimizables, a organismos vivos, con alma, sentimientos y propósito intrínseco, cobrando vital importancia; siendo el sentido, el para qué existe, cuál es su contribución a la sociedad, qué brota del alma de este organismo y no de la cabeza.

Y como estamos hablando de la empresa como un organismo vivo, encontrar su propósito es como indagar cuál es mi propósito en la vida; algo nada fácil. Se reúnen masivamente y hacen ejercicios de indagación, de sentir, de buscar a través de imaginería conectada con meditación. El propósito lo sienten las personas de la organización, no sale de un comité que hace una reflexión.

Muchas veces viene de la inspiración del fundador, quien da el puntapié inicial. Después será el organismo creado el que va acomodando este muy importante propósito de la empresa, el que opera como un vector energético poderoso.

La empresa está formada por círculos, grupos de entre 10 y 40 personas, donde todo se resuelve. Desaparecen todos los mandos medios y gerentes. En muchas de estas empresas anda un puro CEO por ahí; y aparentemente no es mucho lo que hace. Sostiene el espacio, dicen; no es tan fácil entender esto. Es un referente moral, sin duda.

El poder se fue a la base de la pirámide y las cosas que hacen falta, brotan del que vio la necesidad y sólo debe pedir consejos a quienes serán afectados por lo que quiere hacer y quienes saben de esas materias. Nadie le puede impedir hacer lo que ve como necesario. Y quizás lo más importante, es que esa persona, que está llevando adelante la iniciativa, de lo que sea,es responsable. Esto lo llaman auto-gestión. Se hace necesario el desarrollo personal y cojones, a todo nivel organizacional.

El tercer punto más importante, es que se busca que las personas estén en el trabajo lo más íntegramente posible. Es decir, que pongan en lo que hacen, su corazón, su intuición, su estilo personal, la persona tal cual es, sin restricciones. Persiguen la plenitud de las personas en el trabajo.

Laloux hace una metáfora que me pareció ilustrativa, que consiste en observar a los pingüinos cuando caminan por la tierra o el hielo, avanzan con dificultad y no tienen posibilidad de volar. Así ven a las personas en las empresas actuales, donde la función y el perfil del cargo, tienen a la persona acotada a una baja fracción de la persona que realmente es. Ahora, cuando el pingüino salta al agua, la cosa cambia, se mueve con alta destreza. Esto es lo que buscan que sean las personas en la empresa. Por eso el trabajo con los valores de la empresa,el clima, son esenciales. Se buscan cultivar comunidades entre los trabajadores, usando capacitación no sólo para desarrollar habilidades, sino también el desarrollo personal y crecimiento de la persona.

La confianza es total, lo sagrado de los compromisos, al punto que el contrato de trabajo se transformó en acuerdos formales, compromisos entre pares. El peso moral que debe tener el CEO y los principales líderes naturales, para que arraigue la cultura, cimiento principal de este tipo de organizaciones. Es otra cosa, nada de fácil de implementar; pero que la veo posible y sumamente atractiva.

Hay empresas con estas características de diversos ámbitos y tamaños. No son tantas aún, pero lo que me entero a través de la lectura de este libro, realmente me entusiasmó. Me parece un campo de exploración fascinante.

Recomiendo este libro especialmente, pues creo afectará la forma en que miramos a las empresas y al rol de las personas en ellas. Fue para mi un libro inspirador.

Dejo a continuación el nombre de algunas empresas presentadas en el libro, que operan bajo este esquema, su rubro.
• BUURTZORG, enfermeras a domicilio, Holanda; Jos de Blok
• SOUNDS TRUE, divulgación de conocimiento espiritual; Tami Simon
• FAVI, manufactura de metal francesa; Jean-Francois Zobrist
SUN HYDRAULICS, componentes hidráulicos; varios
RHD, servicios a personas con problemas; Robert Fishman
• MORNING STAR, transporte y procesamiento de tomates en EEUU; Chris Rufer
• HEILIGENFELD, Clínica de salud mental, Alemania; Joachim Galuska
• ESBZ, escuela, Alemania; Margret Rasfeld
• HOLACRACY ONE; Empresa de consultoria y capacitación; Brian Robertson
• AES, empresa global de energía; Dennis Bakke
• PATAGONIA, ropa deportiva;  Yvon Chouinard
• ZAPPOS, venta de zapatos online; Tony Hsieh

Preguntandome si había en Chile empresas de este tipo; recordé Plataforma Networks de David Assael, donde nadie entra a trabajar si no se apasiona por la arquitectura y el urbanismo; y donde David y todos están movilizados por un potente propósito de la organización, a aprender.
Cómo y cuanta plata ganan, no es tema central, sino que un subproducto, un síntoma que están cumpliendo bien el propósito.